Variedad en el entrenamiento

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Frases como: “No mejoro”, “Me he estancado” , “Mi marca es la misma hace años”, etc.

Este tipo de frases son muy habituales en personas que llevan practicando hace años el mismo deporte o actividad física.

¿Dónde reside el problema?

El problema está en la forma en la que practican ese deporte o actividad, la forma de cada uno de los entrenamientos.

Seguro que realizan el mismo tipo de rutina de entrenamiento desde hace años, la misma intensidad, mismo volumen, mismo tipo de ejercicios, etc.

Por tanto, en esta situación hay dos opciones, o cambiar de deporte o actividad, o modificar esa rutina de entrenamiento.

Si elegimos cambiar de deporte o actividad, seguro que notaremos algún tipo de cambio o mejora en nuestro cuerpo por comenzar a llevar a cabo una actividad diferente a la que nuestro organismo estaba acostumbrado, al igual, que iremos viendo mejoras en esta nueva actividad a medida que avanzamos en su entrenamiento. Pero, seguro que pasarán los años y si seguimos haciendo el mismo tipo de entrenamiento para este deporte, otra vez, notaremos que nos estancamos y que las mejoras son inapreciables.

¿Porqué abandonar este deporte o actividad que me gusta tanto? ¿Porqué no hacer los cambios dentro del propio entrenamiento?

Cambia tu rutina

Nuestro organismo se termina acostumbrando a lo que le vamos dando, por tanto, de vez en cuando hay que sorprenderle, si queremos notar cambios y mejoras con el entrenamiento. Algunas pautas:

  • Comienza a trabajar otras zonas de entrenamiento. Si la mayoría de tus sesiones son siempre a la misma o parecida intensidad, prueba a cambiarla, por ejemplo, realiza sesiones a una muy alta intensidad, y otras a baja intensidad. Juega con tus zonas de entrenamiento.
  • La programación de la semana puedes variarla. Modifica los días de series, los días de fuerza, etc., cambia los días que sueles hacerlos.
  • La organización de la sesión modifícala. Puedes mezclar el trabajo de fuerza con alguna serie, coloca alguna serie en medio de los rodajes, une diferentes tipo de trabajo de fuerza: pesas con cuestas, etc.
  • Cambia los tipos de ejercicios que realizas. Mete nuevos ejercicios en tus entrenamientos. Un músculo, una capacidad, etc. puede trabajarse a través de diferentes tipos de ejercicios, no existe sólo un ejercicio válido. Tampoco existen ejercicios malos, sino, mal orientados o enfocados. Es muy importante saber que queremos conseguir al realizar un ejercicio.
  • Utiliza otro material. Intenta probar material nuevo y diferente para llevar a cabo tus sesiones de entrenamiento. Siempre y cuando sepas manejarlo y sepas aplicarlo de forma correcta.
  • Prueba a cambiar el objetivo. Si por ejemplo, llevas muchos años preparando maratones, puedes probar a centrarte en preparar alguna carrera más corta.
  • Prueba el entrenamiento cruzado. Por ejemplo, si eres corredor, puedes cambiar los rodajes por sesiones de bicicleta, elíptica, nado, etc. Esto además te ayudará a evitar lesiones por sobreuso, y trabajarás otra musculatura.
  • Comienza a entrenar en grupo. Si eres de los que entrenas sol@, intenta coincidir con algún grupo de entrenamiento. Entrenar en grupo siempre va ayudarte a mejorar: te esfuerzas más porque encuentras gente de tu nivel o ligeramente por encima que te ayudarán a esforzarte más, estarás más motivad@ en cada una de las sesiones, intentarás no perderte ningún entrenamiento, etc.
  • Ponte en contacto con algún profesional. Que alguien cualificado te asesore o te ayude organizando los entrenamientos, hará que consigas todos los puntos que anteriormente he mencionado.

Estas son algunas de las formas a través de las cuales podeis variar vuestro entrenamiento, y así conseguir avanzar y mejorar vuestro rendimiento.

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