¿Por qué fallo en la competición?

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Tras varias competiciones los resultados no son los esperados, no terminas de encontrarte bien, de sentirte cómodo con los ritmos, terminas la competición con “mal sabor de boca”.

Pero los entrenamientos suelen salir bien, te encuentras fuerte, no te saltas ninguna sesión, cumples con la programación, etc., pero parece que no es suficiente, parece que algo falla.

¿Qué está pasando?

Pueden ser varios los motivos por los que el entrenamiento y la competición no estén equilibrados, por los cuales no salgan las marcas esperadas.

Para ello hay que sentarse e intentar buscar las posibles causas.

  • Conocer en qué fase de la planificación de la temporada nos encontramos. Mejorar continuamente nuestros tiempos durante toda la temporada es imposible, debido a que la planificación de la temporada se caracteriza por “jugar” con las cargas, y de ir progresando en la realización de trabajo específico cuando se acercan los objetivos principales. Por tanto, en función de donde este situada dicha competición, estará relacionada la marca que realicemos.
  • Incorrecto calentamiento previo a la competición. El calentamiento es una parte muy importante antes de un evento. Preparar de forma adecuada a nuestro organismo para lo que a continuación le espera. Hay que premeditar bien lo que se va a realizar en el calentamiento, e ir probando qué tipo de ejercicios, duración, intensidad, etc., son convenientes para nosotros y para dicha competición.
  • Nervios. Es normal estar nervioso antes de una competición, pero, ¿cuánto?. Los nervios nos van a proporcionar ese estado de alarma y de tensión previos, pero todo bajo una determinada dosis será positivo, ya que si no lo controlamos puede jugarnos una mala pasada, la cual podrá verse reflejada en el resultado.
  • Indumentaria. El día de la competición no es momento de estrenar ningún tipo de prenda o zapatilla. Este estreno, puede resultar en rozaduras, ampollas, heridas, etc., que nos “sacarán” de la competición, ya sea a nivel de concentración y/o a nivel de molestias físicas. Usa la ropa y calzado adecuados para esa competición.
  • Alimentación. La alimentación antes de una competición, o durante (si es de larga distancia), es primordial para nuestro rendimiento. Este día tampoco debemos probar alimentos o suplementación nueva, así como probar nuevas cantidades. Tendremos que comer aquellos alimentos que sabemos nos vienen bien y nos aportan energía para ese evento, así como la cantidad a la que nuestro estómago está acostumbrado. Tendremos que ir encontrando esa comida “perfecta” para nosotros y para nuestra competición.
  • Falta de descanso previo a la competición. Conocer cuantos días de descanso necesitamos y saber cuanto tenemos que bajar la carga, para llegar al 100% al día clave, es primordial.
  • Falta de sueño. Llegar bien descansado es clave para poder rendir. Tenemos que dormir el número suficiente de horas no sólo la noche previa a la competición, también días previos.
  • Motivación y psicología. Hay días en los que nuestra cabeza no acompaña a nuestro cuerpo, días donde quieres exigirle más a tu cuerpo, pero tu cabeza dice no. Tenemos que estar preparados para estos días, e intentar ganar la batalla a nuestra cabeza.
  • Otros factores. Climatología, orografía del terreno, reciente lesión, problemas personales, viaje previo antes de la competición, rivales, táctica, posibles problemas de salud, etc.

Además de los que he mencionado anteriormente, existen otros muchos más factores que pueden afectar a que las marcas se resistan.

Lo importante es sentarse y analizar que ha pasado el día de la competición, e incluso analizar también los días previos a esta. Una vez conocida la causa o las causas, podrán sacarse conclusiones, y por tanto soluciones.  

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